A raíz de las excavaciones realizadas en el cerrillo de Ciavieja en los años 1985 y 1987 se confirma la existencia de un poblamiento prehistó en el municipio correspondiente al Neolítico reciente, se puede deducir por su estructura que se tratarí de una aldea estable, dedicada a la economía agrícola y pastoril.
En la siguiente fase cronológica encontramos vestigios de la Edad del Cobre, identificado como fase primera de la "Cultura de los Millares", datado en Ciavieja por el análisis de carbono 14 a partir del año 2694 a.C.
En el proceso de excavación se documentaron algunas viviendas de planta oval, sobre zócalos de piedra, con agujeros de poste para sustentar la techadumbre así como pruebas inequívocas de actividades metalúrgicas.
Después de unos seiscientos años de asentamiento, comienza el ocaso de esta sociedad, periodo que se identifica con la aparición del vaso campaniforme. Fenómeno que en el sureste de la península se constata entre los años 2050 a.C. y 1800 a.C.
De la misma forma que se sucede en el resto del sireste peninsular, a finales del período calcolítico en Ciavieja se van consolidando progresivamente nuevos modos de vida, nuevas relaciones sociales, la que se ha dado en denominar "Cultura Argáica".
El conocimiento de la población argárica de Ciavieja está dificultado por la destrucción que de sus estratos hicieron asentamientos iberofenicio y romano. No obstante, en la superficie inalterada del yacimiento aún es posible hallar referencias más extensas y que tal vez se hallen en mejor estado de conservació.
Además de Ciavieja, la población argárica ocupó la zona de la Mezquita, donde Arribas tuvo la oportunidad de excavar una sepultura en 1952 (recientemente, en el curso de apertura de una vereda, apareció otra), y en la roca se observan excavadas varias oquedades que pudieron ser de uso funerario durante este período.